Expertos debaten en Perú una estrategia ante la corrupción, que es 5 por ciento del PIB mundial
(EFE)
(EFE).- Expertos en materia de anticorrupción
procedentes de diez países debaten desde hoy en Lima nuevas estrategias
para reducir este problema, que según el Banco Mundial supone el 5 % del
PIB global.
Así lo indicaron los organizadores de la tercera
Conferencia Anticorrupción Internacional que se inició bajo el título
"Sembrando un futuro sin corrupción" y que proseguirá hasta mañana con
ponencias dirigidas a mejorar la educación y reforzar los sistemas de
control, especialmente en la industria petrolera.
A la
inauguración asistieron el presidente de la Academia Internacional
Anticorrupción, el austríaco Martin Kreutner, el contralor general del
Perú, Fuad Khoury, y el presidente del Congreso peruano, Víctor Isla.
Durante
la jornada participarán el director general de la Oficina Nacional de
Prevención de la Corrupción de China, Guo Songjian, la asesora de
Anticorrupción del Banco Mundial, Lisa Bhansali y el exjefe de la
Iniciativa para la Alianza contra la Corrupción del Foro Económico
Mundial, el danés Michael Pedersen, entre otros.
Kreutner señaló
que sería "una mentira decir que la corrupción es inexistente en los
países desarrollados, donde en teoría está prohibida", y recomendó
generar "fuertes alianzas" entre todos los actores e instituciones de la
sociedad, "especialmente entre los líderes del sector público, del
civil, y de los negocios".
"El desarrollo no implica
automáticamente menos corrupción", agregó el austríaco, quien destacó
que es un problema que "afecta a todos los estamentos de la sociedad".
Por
su parte, Fuad Khoury opinó que la corrupción es el "terrorismo blanco"
de la actualidad convertido "en un problema sistémico" que se debe
afrontar con una labor de concienciación social y con las nuevas
tecnologías y herramientas.
Según el contralor, el crecimiento de
Perú, que se sitúa alrededor del 6 % en los últimos años, "será
insostenible si no se frena su nivel de corrupción, situado entre los
2.300 y 3.500 millones de dólares, que suponen el 10 % de todas las
adquisiciones, compras y licitaciones que se realizan en el país".
"Si
al menos lo redujéramos a la mitad pasaríamos de ser un país emergente a
un país desarrollado en 15 años, pero si no, nos mantendremos como un
país subdesarrollado para el resto del siglo, porque el negocio más
rentable para el Perú ahora mismo es luchar contra la corrupción",
añadió.
Por esta razón, Khoury anunció que su institución
trabajará en un proyecto de ley para reformar el código penal peruano y
que las penas por corrupción se dupliquen hasta que la más grave
implique "al menos 16 años de prisión".
"Hasta ahora es más fácil
encontrar en prisión a alguien que intentó traficar con medio kilo de
droga que los corruptos que se llevan millones de soles", indicó.
En
ese sentido también se manifestó Víctor Isla para afirmar que "eliminar
la corrupción es difícil, pero minimizarla es factible" con la ayuda
del poder legislativo y "sobre todo con el apoyo del ciudadano, al que
hay que concienciar de la gravedad de estos actos".
Isla aseguró
que se trata de "un problema vigente en Latinoamérica porque a pesar del
crecimiento económico de la región, la corrupción ha crecido en
paralelo con ella por la falta de institucionalidad, la informalidad y
la carencia de cultura para frenarla".
Además, el director de la
Escuela de Negocios de la Universidad de Lima, Javier Zúñiga, subrayó
que si la corrupción se pudiera eliminar totalmente en Perú, el PIB per
cápita aumentaría en un 58 % y pasaría de los 5.900 a los 9.300 dólares.